7 Pasos Para Tu Crecimiento

7 pasos para tu crecimientoEn estos 7 Pasos Para Tu Crecimiento quiero traerte lo que creo es lo más básico para estructurar el progreso de tu vida. Quizás puedan ser más, pero no creo que puedan ser menos, y son lo que, cuando trabajo con alguien, intento que siempre recorra.

Son simples, no tienen grandes complicaciones, sólo que su aplicación puede resultar difícil. No tanto porque tengan alguna dificultad en sí mismos, son fáciles de entender, sino que llevarlos a cabo supone tanto un importante trabajo de introspección, de atención a uno mismo como adoptar una serie de nuevos hábitos. 

Sin embargo, esa simplicidad y su lógica es lo que permite recordarlos fácilmente, tenerlos presente. Espero que te sean útiles.

1. Deshacerte de tus hábitos de pensamiento.

A lo largo de muchos artículos he insistido en el proceso de Creencia que lleva a Pensamientos, Pensamientos que llevan a Emociones, y Emociones que llevan a Acciones, y Acciones que llevan a Resultados.

Lo que tú eres hoy, sea o no más o menos difícil de asumir, es el resultado de tus creencias. Tú tienes una interpretación del mundo y de quién eres muy determinada, y esa interpretación condiciona todos tus actos. Esto no es algo que nos parezca evidente, simplemente porque los pasos intermedios nos son desconocidos o ignorados. Sin embargo, cuando eres consciente de ese proceso, comprendes mucho mejor qué es lo que tienes que hacer.

7 pasos crecimiento

2. Deshacerte de tus hábitos de comportamiento.

Una vez que has captado donde está el punto débil, el paso siguiente implica poner atención a tu comportamiento. Es fácil dejarse llevar por los viejos hábitos. El asunto es que sin ese cambio de comportamiento no se podrá avanzar.

No obstante, en el mismo momento que tienes otra idea del mundo y de ti mismo, o sea de tus creencias, también al empezar a pensar de otra forma te hablas de otra manera. Y eso produce otras emociones. Donde antes te podías sentir cómodo en la pasividad, ahora esta te resulta molesta. No necesitas que alguien te diga lo que tienes que hacer, tú sabes lo que tienes que hacer. 

El problema de que, no pocas veces, esta es una barrera que muchos no terminan de traspasar, pero que, sin hacerlo, no progresarás ni lo más mínimo.

3. Aceptar que eres algo más grande.

En este sentido, algo a lo que tienes que recurrir, es llegar a comprender que eres más de lo que los demás ven o perciben, así como tú mismo puedes ver o percibir.  Por un lado puedes sentirte muy seguro de ti mismo, muy fuerte, sin embargo, en los momentos más delicados, dudas. No te lo terminas de creer del todo, tienes miedo. 

Es un trabajo importante de introspección darte cuenta que, realmente, eres más de lo que los demás y tú mismo has aceptado que eres. Es fácil reducirse, se está en la zona de confort, no hay que esforzarse, pero tarde o temprano resulta frustrante. Y cuando entras en la frustración, entras en el resentimiento, el enfado, la envidia, etc… Es una espiral descendente porque centras tu atención fuera de ti, y no en tu interior. 

Te lo creas o no, eres mucho más de lo que crees, el mundo se ha empeñado en reducirte, y tú no has luchado lo suficiente para enfrentarlo. Ahora ha llegado el momento, es ahora o nunca.

4. Arriésgate a probarlo.

Habiendo llegado a este punto, es muy probable que, aunque no lo busques, te surjan desafíos. No son cuestiones, demasiadas veces, que tú mismo hayas buscado, pero al cambiar tu percepción del mundo y de ti mismo, al cambiar tus hábitos de comportamiento y comprender que eres mucho más, ya no te relacionas con tu entorno de la misma forma.

Ese cambio interior va a provocar, casi inevitablemente, otros en el exterior, y estos son desafíos. En este momento es cuando todo lo anterior se pone a prueba, a que probarlo. Y es el momento de las bofetadas. Quizás no, pero imagina que estás aprendido a montar en bicicleta, será raro que no te caigas alguna vez.

No tiene porque ser algo desastroso, pero es bueno tenerlo en cuenta. No pocas veces, por el subidón que tenemos, especialmente en el punto anterior, tendemos a ser osados y olvidarnos de la prudencia. Los pasos se tienen que dar, pero debe saberse que nos movemos en un terreno nuevo. Si se hace así, el cambio nos asombrará.

5. Trabajar, si lo haces pasarán cosas.

Muchas veces, y más en este mundo del crecimiento personal, parece que con desearlo. y chascar los dedos todo sucederá, y no es así. 

Imaginemos que has dado todos los pasos anteriores y ya sea que estés en una nueva situación, o estés en la misma, no lograrás nada sin trabajar, sin poner algo más de tu parte. Quizás creas que hasta ahora has trabajado mucho, bien, es posible, pero aún así ahora vas a tener que seguir trabajando, pero de una forma diferente. 

Ahora te resultará difícil de creer, pero hasta ahora trabajas por la fuerza de la voluntad, si todo ha seguido el proceso marcado, ahora trabajas desde la motivación. Y entre uno y otro hay un universo. No te digo más, cuando llegues aquí lo comprenderás.

6. Buscar ayuda que te apoye. Preguntar.

Algo importante es que en este cambio se abren nuevas posibilidades, y no será extraño que te sientas desorientado, sin saber muy bien por donde tirar. Reflexiona que otros ya pasaron por lo mismo, y si no exactamente por lo mismo, si por algo parecido. Observa a tu alrededor y encuentra alguien que consideres puede ayudarte, y pregúntale.

Puede parecer, no pocas veces, que la persona es inaccesible. La miras y crees que no te hará caso, o que se ría de ti, que te tome por tonto… Ese tipo de prejuicios son erróneos, y en él caí yo mismo en el pasado. Sin embargo, para mi sorpresa, en la mayoría de los casos, cuando te acercas con franqueza y sinceridad a una persona que consideras puede ayudarte, que por su situación puede parecer que no se detendría, te presta mucha más atención de lo que puedas imaginar.

Sólo tienes que vencer tu miedo a hacer el ridículo, y si alguna vez no te sale bien, que serán las menos… Tómate como parte de tu entrenamiento, te harás más seguro de ti mismo.

7. Cada avance es algo que ya siempre será tuyo.

En este camino puedes sentirte desanimado. Muchas veces estamos cambiando, pero no percibimos el cambio en el exterior. Es como la vieja imagen de la semilla, que se planta y no observas su crecimiento, está bajo la tierra. Es difícil ser paciente en esta situación, lo entiendo porque a mí me ha pasado.

Sin embargo, el tiempo demuestra que no hay paso que no hayas dado, no hay avance que no hayas realizado que no sea algo que ya te pertenece, es tuyo. Sólo tienes que confiar en que es así, que todo lo que haces tiene su retorno. Como digo, sé que muchas veces no lo parecerá, pero debes confiar en ti. Además… Obsérvate, ¿no eres ya mejor de lo que eras? Pues si es así, el resto le acompañará.

Información Relacionada

Vídeo de Youtube

Enlaces Relacionados

Trabajando con Energía: Bases y Creación 1/4

Conveniencia de la Parasitación

Libros Recomendados

Deja de Ser Tú

Todo lo que puedas imaginar: Crea la vida que quieres

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!
terapia de vidas pasadas regresiones

¿Sientes que frente a determinadas situaciones reaccionas emocionalmente sin poder evitarlo? ¿Tienes sentimientos de ahogo, angustia, presión en el pecho, e incluso dolor?

La Terapia de Regresiones te puede ayudar a lograr la calma, la seguridad y la paz en tu corazón.

¿Te ha gustado?

Subscríbete y recibe las publicaciones en tu bandeja de entrada. Así no te perderás ninguna.

Deja un comentario